domingo, 22 de noviembre de 2009

En ayunas

Tú pasas: te miro, por dentro sonrío. Te guiño un ojo y acabas en rojo. Sigues tu paso, sentada yo espero y te tocas el pelo; te veo y me muero. Abres la ventana, me cuelo yo en ella, tu espera no puede y me sigues sin pena. Sonrío, y gritas. Ordeno que apagues la luz, me obedeces indecisa. Encuentro tu vida, besando tus pies, sin darme cuenta siete vueltas de campana te retuercen de placer. Te cubro la boca, pareces vacía; yo sacio el deseo, con pausa y sin prisa. Me abrazas con miedo, arañas mi espalda, me enredo en tu pelo y no encuentro las sábanas. Te muerdo el mentón mientras repasas mis pasos, caes en la tentación sin agarrarme las manos. Me hundo en lo prohibido y tantas veces soñado, cómplices de nuestra acción nos miramos sudando. Te acaricio en el cuello por donde luego deslizo mis labios, marcan el camino por donde te como despacio. Me coges, me giras y se apaga tu vista, las lágrimas caen, la razón es porque por vez primera, has sentido vida. Te abrazo y suspiras, nos dormimos rendidas, nuestros cuerpos encajan, sin ninguna mentira. Despierto y te busco, tu cuerpo ya no me toca, deshago la cama y solo queda tu ropa. Me hundo y recuerdo tu cuerpo desnudo, me repito que no ha sido un sueño y que volverás con desayuno…


1 comentario:

  1. m'encanta petita ester. ^^
    sempre ho he dit, que tens un do per l'escritura...

    jojojo, sóc el teu primer comment. quin honor més honorable : D!

    guapa.

    ResponderEliminar

Aceptaré todo tipo de comentarios, menos ofensivos.
Abro la posibilidad para que comente quien quiera con la opción "anónimo", sin que haga falta de que se registre, con la condición de que de alguna manera me haga saber quien es. Sino no lo aceptaré.