lunes, 23 de noviembre de 2009

TIC - tac



Vivimos en el aire. Estamos acostumbrados a pasar, que los relojes marquen las horas y den paso a un nuevo día. Cada segundo, minuto, hora; se le va restando a tu vida y te das cuenta de que de todo lo que has dependido, ahora, solo se concentra en tiempo. Los relojes se paran, y agachan la cabeza cuando pasas, se encojen de hombros y tachan tu nombre. Lo vuelven a escribir y lo borran, se difumina y expande. Luego se rompe. Y vuelta a empezar. Te crece el pelo y se enreda entre mis dedos, se apodera de ellos, y yo solo intento peinarte, pero es que no te dejas. -¿Para qué, liso?¿Para que se vuelva a enredar y lo vuelvas a peinar?
Mejor que se enrede, crezca y lo sientas, y te quedes. Sin derecho a escoger opción, porque no la hay. - Corta por lo sano si te quejas, pero recuerda que se ha parado el tiempo y vas a contra reloj ¿Razón efímera? TIC-TAC.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Aceptaré todo tipo de comentarios, menos ofensivos.
Abro la posibilidad para que comente quien quiera con la opción "anónimo", sin que haga falta de que se registre, con la condición de que de alguna manera me haga saber quien es. Sino no lo aceptaré.