
Había algún que otro tema del que quería hablar: las cosas han ido mejorando desde que soy la alumna de la sirena. Y que si por casualidad también sonrío más, será por eso. Me diste la oportunidad de darle nombre a cada caricia que soñaba beberse nuestra impaciente sed, y no nos reprochaba nada, te brillaban los ojos.
Lo que pasa, es que me completa de tal forma, que a veces, solo a veces me duele, porque creo que puedo perderlo, si me infravaloro (Siempre lo hago). Parece que vaya a reventar y todo sea un éxtasis de felicidad, que hace que mis neuronas sean más adolescentes de lo que son y me hagan comportar como una cría. Lo sé, lo sé, tengo que controlarme. ¿Y si no lo hago? Pues no lo hagas. Hoy prefiero quedarme entre tus sábanas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Aceptaré todo tipo de comentarios, menos ofensivos.
Abro la posibilidad para que comente quien quiera con la opción "anónimo", sin que haga falta de que se registre, con la condición de que de alguna manera me haga saber quien es. Sino no lo aceptaré.