lunes, 30 de noviembre de 2009
(The butterfly effect)
GET UP,
COME ON,
WHY´RE YOU SCARED? (I´M NOT SCARED)
YOU´LL NEVER CHANGE
WHATS BEEN AND GONE
.
Ask For More
I would like to be your friend, but I’m scared like I can’t tell you. I know that I need help, I know that you need help too. If I was untrue to you I wish I could go back. I’m a puppet in you hands and I just close my eyes and swallow.
.
¿Por oblicación?
Te quema, te muerde, te arrastra, te tiene.
Solo es humo cuando el tiempo pasa, y en un estado más se convierte
No eres consciente de que se acerca algo inerte mientras te abraza, tu caes.
Aro, aro, aro.
Cenizas, ahora.
Y vuelta a empezar. (otra vez, sí)
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Y cuando caigan las doce se hundirá este tejado, mientras hallo fuera contemplando la noche: fría y sin aliento.
*
viernes, 27 de noviembre de 2009
Son lo que son
(…)
Cuando despierto del sueño, me doy cuenta que un sudor frío se a apoderado de mi cuerpo… Ya me estoy cansando, me refiero a que no es normal llegar a este punto, ¿realmente es necesario que te cueles otra vez en mis sueños? Vale que así pueda tenerte, hacerte feliz, demostrarte cuantos besos caben en el cuerpo y tantas otras cosas más que me gustarían, pero es que luego ya no se diferenciar ficción a realidad, ¿sabes? Lo que digo es que esa carita a simple vista no dice nada, pero cuando yo la miro, veo un mundo mágico que nace en tu mirada, y se extiende: crea grandes bosques verdes, con cascadas infinitas y ninfas en los lagos, que cuando me acerco desaparecen, y todo vuelve a la normalidad. ¿De qué tienes miedo? Si es por lo que yo pienso, no te preocupes; igualmente les iba a acabar cobrando a tus labios, tus miradas.
Cuando despierto del sueño, me doy cuenta que un sudor frío se a apoderado de mi cuerpo… Ya me estoy cansando, me refiero a que no es normal llegar a este punto, ¿realmente es necesario que te cueles otra vez en mis sueños? Vale que así pueda tenerte, hacerte feliz, demostrarte cuantos besos caben en el cuerpo y tantas otras cosas más que me gustarían, pero es que luego ya no se diferenciar ficción a realidad, ¿sabes? Lo que digo es que esa carita a simple vista no dice nada, pero cuando yo la miro, veo un mundo mágico que nace en tu mirada, y se extiende: crea grandes bosques verdes, con cascadas infinitas y ninfas en los lagos, que cuando me acerco desaparecen, y todo vuelve a la normalidad. ¿De qué tienes miedo? Si es por lo que yo pienso, no te preocupes; igualmente les iba a acabar cobrando a tus labios, tus miradas.
jueves, 26 de noviembre de 2009
Medias naranjas
Muchos hablan y hablan de lo que es importante para ellos mismos cuando ni si quiera se han preguntado una sola vez si realmente nos interesaba escucharles. A mi también me gusta que me escuchen de vez en cuando, y como que no puedo saber si a mi también me brillan los ojos al explicar algo con toda mi emoción, sonrío porque te brillan a ti. Pero esto último solo pasa a veces, en pocas ocasiones… Es difícil encontrar a personas así. ¿Por qué? Nos escondemos en nuestros mundos paralelos, detrás de las palabras o en algún que otro hoyo que desboca en el mar. Y sí, me incluyo porque yo me considero de esas personas. Tengo mi propia pompa de jabón donde habito cuando me considero alcohólica de tanta realidad, y desde allí reto a la luna a recontar las estrellas por si nos hemos dejado alguna.
Hay individuos que se pasan la vida entera buscando ha, vamos a llamarlo así: su media naranja. Desesperados barren todo el planeta y conocen otras frutas; las usan, las exprimen, juegan con ellas, algunas las llegan a romper y nunca, repito nunca llegan a encontrar la adecuada. Hasta el punto de haber probado el mundo de las hortalizas, y aún y así, no se cansan y siguen con su búsqueda…Dejando de lado tanta comida, solo decir(te) que tú lo tienes más fácil: ni compres, ni busques, ni exprimas, ni juegues, ni rompas más. Encuéntrame.
lunes, 23 de noviembre de 2009
(Solo) Son palabras
Haremos una cosa: coge el mayor orgasmo que hayas tenido en tu vida. Bien, la primera imagen que te ha venido a la mente sirve: imagino tu cara de placer… De acuerdo, ahora multiplícalo por mil, y súmale el doble del resultado. La cifra que da apenas se acerca a lo que yo sentí al conocerte:
Eran tiempos difíciles para los que habitan en las nubes y no tienen otra religión que el compás de los corazones. Pero tu apareciste, entre la gente, rascando la calle, con la mirada fija en el cielo azul. Y yo estaba ahí, al otro lado: era como si de repente se ralentizara la gente y tú siguieses caminando, con esos aires que exageraban reciprocidad. Al pasar, con tan solo eso, me abrigaste el corazón de tal manera que comenzó a latir más rápido, como si quisiera adelantar las horas y que pasase menos tiempo para volverte a ver. Me miraste como si fuera tu estatua preferida, con admiración. Y como si fuéramos peces de ciudad, supongo que a los tres segundos la mirada se te cruzó con el sol y olvidaste la sonrisa que habías desgastado amablemente. Subiste al coche y el mundo seguía, cuando en cambio el mío se quedó parado ahí, mientras notaba que el corazón luchaba por salir para perseguirte hasta casa y una vez allí, quedarse lo que dura un siempre.
En mil pedazos
Sin querer, queriendo, me quieres. ¿Maneras? Hay muchas. Aunque única solo una: la tuya. Tu sonrisa me la dicta, me la describe y luego me la confirma y me hace sentir especial. Estar así. ¿Así? ¿Cómo? Pues así. No lo sé exactamente, pero la respuesta está en mí, ¿no?
Sé que las estrellas están celosas de tu caminar, me lo han confesado tus piernas que han estado hablando con la mar, bañándose en ella. Un pez escuchó toda la conversación, ahora más de un acuario sabe la sorpresa: el secreto a voces del que siempre se habló, se reúne ahora en asamblea. Unos dicen, y otros callan su temor a que mis sueños se cumplan, pues causaría un problema y dolor, si cobrase vida: se colmaría la botella. Y que después se caiga y rompa, para que los cristales verdes me sirvan como esponja. Estarán todos clavados en mi piel y solo uno faltará para completarme: el que la sirena me robó por miedo a olvidar, o recordarme demasiado, por miedo a dejar de soñar que siempre la he amado.
Sé que las estrellas están celosas de tu caminar, me lo han confesado tus piernas que han estado hablando con la mar, bañándose en ella. Un pez escuchó toda la conversación, ahora más de un acuario sabe la sorpresa: el secreto a voces del que siempre se habló, se reúne ahora en asamblea. Unos dicen, y otros callan su temor a que mis sueños se cumplan, pues causaría un problema y dolor, si cobrase vida: se colmaría la botella. Y que después se caiga y rompa, para que los cristales verdes me sirvan como esponja. Estarán todos clavados en mi piel y solo uno faltará para completarme: el que la sirena me robó por miedo a olvidar, o recordarme demasiado, por miedo a dejar de soñar que siempre la he amado.
∞
Inventaría un mundo para ti, de color verde y con nubes del revés que evaporarían corazones para llover solo amor, y que no fuera triste, mientras el cielo tuviese envidia y el azul se destilase hasta escribir en un papel estas tres líneas. Líneas que se perderían junto a los muebles para que te dé tiempo a echarlos de menos y que, cuando vuelvan, te parezcan más útiles que nunca. Las ventanas estarían abiertas a cualquier tipo de compasión con olor a recién amado, y las puertas jamás se cerrararían del todo. Tendrías mi llave para cuando quisieras entrar, pero no te atrevas nunca a echarla a doble vuelta. Luego inventaría mil excusas para amarte, y mil más para que me amaras tú a mí. Y que luego, así, nos sintiéramos tontos por utilizarlas, dándonos cuenta de que nos amamos sin más… Te escribiría las mil y una canciones que nunca me atreví a cantar, por miedo a que las estrellas se rieran pícaramente, y así sentirme avergonzada cambiando las notas por eclipses, y los tiempos entre cada una por suspiros. Suspiros que anhelarías con el tiempo, por miedo a que tu sonrisa se deteriorase y así sentir la lluvia en tu piel mientras te regala un nuevo amor, y sintieses nostalgia y me echases de menos. Luego tus palabras de amor se trasladarían a otros oídos, y luego a otros, y luego a otros… Y por no saber el porque de todo eso, te preguntarías como una loca donde están ahora mis bolsillos llenos de ilusiones, y te sentirías vacía porque sonreír, es lo mejor que sabrías hacer, cuando antes era besar, pero solo porque me besabas a mí.
TIC - tac
Vivimos en el aire. Estamos acostumbrados a pasar, que los relojes marquen las horas y den paso a un nuevo día. Cada segundo, minuto, hora; se le va restando a tu vida y te das cuenta de que de todo lo que has dependido, ahora, solo se concentra en tiempo. Los relojes se paran, y agachan la cabeza cuando pasas, se encojen de hombros y tachan tu nombre. Lo vuelven a escribir y lo borran, se difumina y expande. Luego se rompe. Y vuelta a empezar. Te crece el pelo y se enreda entre mis dedos, se apodera de ellos, y yo solo intento peinarte, pero es que no te dejas. -¿Para qué, liso?¿Para que se vuelva a enredar y lo vuelvas a peinar?
Mejor que se enrede, crezca y lo sientas, y te quedes. Sin derecho a escoger opción, porque no la hay. - Corta por lo sano si te quejas, pero recuerda que se ha parado el tiempo y vas a contra reloj ¿Razón efímera? TIC-TAC.
Sí, tú
No juegues a ignorarme, a no mirarme al pasar, no niegues que te encanta aunque te empeñes en aparentar. Es deseo, es amor; que se mezcla con locura, locura que brota de la brillante esperanza que queda, y me deja en la penumbra. Me apuesto todo a un beso, y la moneda suena al caer, sale de nuevo cara y yo vuelvo a perder. Aunque no me desanimo, porque el sentimiento es lo que mantiene en pie, la Luna indicará cuando caiga: el momento en que te deje de querer.
(Tengo que decir(te) que no me gusta el texto, solo lo subo porque sé que a ti sí)
Puta - Extremoduro
www.youtube.com/watch?v=6PnRzkA7td0
Y el caracol: "mi vista sólo alcanza a las hierbas"
Que nada me interesa de alrededor, y me subo a lo más alto de la locura, me encuentro a mi princesa hablando con la luna, echándose carreras a ver quién es más puta.
Y el caracol: "mi vista sólo alcanza a las hierbas"
Que nada me interesa de alrededor, y me subo a lo más alto de la locura, me encuentro a mi princesa hablando con la luna, echándose carreras a ver quién es más puta.
tiC-TAC

Sin controlar las horas, como un grito encerrado que no encuentra salida, ella intentaba desnudar sus pensamientos para lograr entenderlos, hacía demasiado tiempo ya que no llevaba las riendas de su vida, y todo se había desbocado. Llorar es como gritar en voz baja, por eso en la habitación solo se oían sus lamentos. Se encerraba en un mundo que ella sola había creado, y que nadie más conocía de su existencia. Se convencía de que era gris, que estaba muy oscuro y que solo le quedaban cenizas en los ojos. La llama hacía mucho tiempo que se había apagado, aunque ella aún podía sentir el calor como se alejaba, y ya solo quedaba eso. Aunque se conformase, no quería luchar, ni seguir adelante para por fin chutar la piedra que tantas veces le había hecho tropezar; pero es que le gustaba tanto… Ella solía pensar que porqué no hablase de una cosa, no significaba que no la sintiese, lo veía como algo diferente, como a ella le gustaba sentirse.
Con lo que uno se define es otra forma de verdad, un gran sueño sin parpados que no deja de imaginar; que hace suya la proyección de sus ideas y nadie más la entiende. Eso le gustaba, pero a veces le daba miedo porque se sentía demasiado apartada de lo que había ahí fuera. Se había empeñado en cerrar la persiana y convencerse de que era de noche. ¡Le dije que ahí afuera hacía sol! Y no, no trataba de señalarle un camino, solo que si decidía seguir con ese, yo no sería un estorbo. No me refería a que ahora yo fuese a desaparecer de su lado, si iba a seguir en el mismo lugar de siempre: intuyendo sus deseos y contradicciones mientras conservaba algo más valioso que ella misma, su recuerdo.
Y aunque me quedé con las ganas de enseñarle otro camino, no importa; en el cielo se lo señalicé con polvo de estrellas, que ahora solo espero que llegue a ver algún día, y que en el final del camino nazca el reencuentro.
domingo, 22 de noviembre de 2009
En ayunas
Tú pasas: te miro, por dentro sonrío. Te guiño un ojo y acabas en rojo. Sigues tu paso, sentada yo espero y te tocas el pelo; te veo y me muero. Abres la ventana, me cuelo yo en ella, tu espera no puede y me sigues sin pena. Sonrío, y gritas. Ordeno que apagues la luz, me obedeces indecisa. Encuentro tu vida, besando tus pies, sin darme cuenta siete vueltas de campana te retuercen de placer. Te cubro la boca, pareces vacía; yo sacio el deseo, con pausa y sin prisa. Me abrazas con miedo, arañas mi espalda, me enredo en tu pelo y no encuentro las sábanas. Te muerdo el mentón mientras repasas mis pasos, caes en la tentación sin agarrarme las manos. Me hundo en lo prohibido y tantas veces soñado, cómplices de nuestra acción nos miramos sudando. Te acaricio en el cuello por donde luego deslizo mis labios, marcan el camino por donde te como despacio. Me coges, me giras y se apaga tu vista, las lágrimas caen, la razón es porque por vez primera, has sentido vida. Te abrazo y suspiras, nos dormimos rendidas, nuestros cuerpos encajan, sin ninguna mentira. Despierto y te busco, tu cuerpo ya no me toca, deshago la cama y solo queda tu ropa. Me hundo y recuerdo tu cuerpo desnudo, me repito que no ha sido un sueño y que volverás con desayuno…
WHITE&BLACK

Son aquellos momentos, sentada en la butaca más vieja del desván, con el tercer álbum de fotos lleno de polvo entre las piernas; en el que algunos de años de tu vida quedan plasmados en fotografías, y solo te llevan a una conclusión. Muchos de los momentos que te han hecho sonreír forman parte del pasado, y también del ahora, porque al recordarlos, tímidamente sonríes. Sonríes porque has cerrado sin querer los ojos, y como quien no quiere la cosa, te has situado en aquel momento. Ves la fotografía desde otro punto de vista, desde tu punto de vista. Y en ese, en ese justo momento es cuando sonríes y se cuela una pequeña gota en forma de lágrima entre los labios. Cierras el viejo álbum y haces como si no te importara que la camisa se impregnase de polvo, y lo estrechas entre tus brazos con tanta fuerza que crees que por un momento todos aquellos instantes que se repiten en tu cabeza, cobran vida. Pasan como diapositivas. Muy deprisa, como si en fracciones de segundo vieras el trailer de la película de tu vida hasta ahora. Te emocionas porque sientes que aquellas personas que ya no están y aparecen en las fotos, parece que te abracen ahora, y se crea un momento de total y completa armonía contigo misma. Aunque lo que te mueve, lo que te inquieta por encima de todas esas reacciones que no logras entender, era justamente una sola foto, ella podría resumir todo lo que en una vida podrías imaginar. Y aunque la foto era movida, aquellos ojos tristes nunca se olvidan.
martes, 17 de noviembre de 2009
Haría falta matizar

Había algún que otro tema del que quería hablar: las cosas han ido mejorando desde que soy la alumna de la sirena. Y que si por casualidad también sonrío más, será por eso. Me diste la oportunidad de darle nombre a cada caricia que soñaba beberse nuestra impaciente sed, y no nos reprochaba nada, te brillaban los ojos.
Lo que pasa, es que me completa de tal forma, que a veces, solo a veces me duele, porque creo que puedo perderlo, si me infravaloro (Siempre lo hago). Parece que vaya a reventar y todo sea un éxtasis de felicidad, que hace que mis neuronas sean más adolescentes de lo que son y me hagan comportar como una cría. Lo sé, lo sé, tengo que controlarme. ¿Y si no lo hago? Pues no lo hagas. Hoy prefiero quedarme entre tus sábanas...
lunes, 16 de noviembre de 2009
Buenos días, mundo

Sé que tarde o temprano acabaría profundizando en el mundo blogger, y aquí estoy. Mas vale tarde que nunca ¿no? (Eso dicen) Y como que no tengo nada mejor que hacer (mentira, tengo trabajos por acabar, exámenes que estudiar y libros por leer) y en mi habitación acaba de nacer un buen ambiente medio triste medio alegre, y los moquitos se están apoderando de mi fosa nasal hasta conquerir todo mi sistema respiratorio: he decidido escribir la primera entrada, pero no por ello menos importante. (Lo único que no me gusta es que no hay letra Tahoma, por el resto, perfect where)
Me duele la cabeza, y arrugo la frente.
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