Escribo para que tú me leas, en hojas lilas y tinta azul, y que de mientras el cascabel haga su trabajo, desde la caja fuerte, y así lo oigas cantar. Compone nanas mientras duermes, las cuales nunca te pude cantar, se queda sin voz cuando amanece y te ve despertar; el pelo sin peinar resalta el camisón, camisón transparente que solo desprende aquella unica olor. “Quisiera ser esa ráfaga de viento que te ha peinado tan graciosa, al abrir la ventana”, sueña el cascabel. Él sigue observando desde el fondo, dentro de la caja, y la sirena sigue en la cama tratando de encontrar la gota que cayó en forma de ilusión rota, debajo de la cama. Ya se niega a morder la almohada, y decidida se tira al agua. Nunca caería si ella no decidiese hacerlo. Bucea hasta el fondo en forma de espiral, el cascabel intuye lo que va a pasar; pues ya se ha visto reflejado en el cristal. Y aunque el agua amortiza su sonido, tu lo logras escuchar. Cuando de pronto llegas, la respuesta hallas y solo la sabes(entiendes) tu. Con una sonrisa, luego, se te cierran los labios, al unísono.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Aceptaré todo tipo de comentarios, menos ofensivos.
Abro la posibilidad para que comente quien quiera con la opción "anónimo", sin que haga falta de que se registre, con la condición de que de alguna manera me haga saber quien es. Sino no lo aceptaré.