Estás conmigo, estamos cantando a la sombra de nuestra parra una canción que dice que uno solo conserva lo que no amarra. Y sin tenerte, te tengo a vos, y tengo mi guitarra.
lunes, 29 de marzo de 2010
domingo, 21 de marzo de 2010
Nos
Camino. Avanzo dos pasos y me vuelvo girar. Después sigo hacia delante, pero me empeño en pasear en el ayer, mientras vuelvo a entrar en el recuerdo. Entro de la misma forma que una misma, se imagina traspasando el espejo.
Una vez en su interior. Veo como llueve. Y sé que tú lo sientes, desde las profundidades. Pero en cambio tú sonríes. Sigue lloviendo. Poco a poco empiezo a sentir la lluvia en mi piel. Una gotita me cae en la nariz. Me recuerda que también respiro. Resbala hasta mis labios. Se les antoja besar. Y busco en el pasado. Allí no te hallo. Puedo estar enamorada de un futuro, que me pillará con las persianas subidas. Para eso me bajaré el falso de los pantalones.
Volveré a caminar de nuevo. Para dejar rastro, ahora. Y sin sentido, dando vueltas. Hacia detrás, hacia delante. Pero siempre con un rumbo. Escuchando el latir de tu corazón. A lo lejos. En el fondo. Donde no hay espejos suficientes que puedan reflejar la totalidad del mar, y yo no puedo olvidar el mar de tus ojos. ¿Cómo hacerlo si en el fondo de ellos me espera una sirena? Y me pierdo…
jueves, 18 de marzo de 2010
domingo, 14 de marzo de 2010
Lo que desconoces
Vivir como si nadie me estuviera mirando. Hacer que la vida valga la pena, sin marcas en los nudillos. Ni en las muñecas. Sonreír a los semáforos. Pelar una manzana, roja, con los dientes. Que te sonrojes. Pequeñas sensaciones, grandes significados. Hay cosas que se saben, sin hablarlas. Se saben sin más. El cielo; el mar, y tantas cosas más. Cenizas que a veces avivan las ascuas. Solo a veces. Fotografías, no recuerdos: fotografías. Silencios repletos de diálogos. Todos llenos de nadas. Nuncas acabados en siempres. Coser sonrisas en un papel, tiñendo los sueños que me vienen a ver. Caricias transparentes que te hacen volar. Abrazos que no tocan el suelo. Camas separadas. Juntas en mi imaginación. Arena en el olvido, entre los dedos de mis pies. Vienes a verme. El cascabel me sigue. Canta. Me da los buenos días. ¿A ti también? Juguemos a vivir entre las luces de las farolas de tu calle. Tus cosas. Las mías no porque nunca te las cuento. Mentiras exageradas de profundas verdades. Labios que callan deseos de abrazar. Me has rozado con la chaqueta. Miro. Apartas la mirada. Estás pensando en mí. Otra vez. Puedo ser también egocéntrica. Pero es que tengo razón. Te gusto, pero tú aún no lo sabes.
sábado, 13 de marzo de 2010
Sabes que haría yo…
Por bucear como pez en tu saliva,
y ser virus en tu sangre,
o pestaña que se cuela
en tus ojos de pecera.
Por ser lunar en tu cuerpo
y el sonido de tus tripas,
o tu aliento mañanero,
después de tu sonrisa.
y ser virus en tu sangre,
o pestaña que se cuela
en tus ojos de pecera.
Por ser lunar en tu cuerpo
y el sonido de tus tripas,
o tu aliento mañanero,
después de tu sonrisa.
Por ser llanto en tus mejillas
o el suspiro que te sale
cuando ves que nadie sueña,
y vive entre mentiras.
Por ser uña que te muerdas
y sudor en tus axilas.
Ser la cicatriz que escondes
por si hay alguien que la mira.
Por ser fiebre de tus labios
y dentera si tiritas,
o el dolor de tus ovarios…
¿Sabes que haría yo, mi niña?
Bajaría
sabiendo que beberías,
haría un piano con mis
dientes y un palacio de juguete.
Vendería dinamita
a ese que llaman cupido
para que hiciera un atentado
en tu corazón que es mío...
martes, 9 de marzo de 2010
(Complejo de expresar) Sin titulo
Olvidaré todo lo que vino siendo ayer. Esta vez sí es verdad. A partir de hoy reinaré cada poro de tu cuerpo. En la realidad de mis sueños. Cada día. (Cada noche) Deslizaré mis labios, por donde marquen los dedos. Saciaré el deseo, y resistiré para verte estallar. Abrirás los ojos como persianas, dejándome ver la luz que impulsa mi sosiego; la verdadera realidad. Despertar, y que llueva.
Cuando la tormenta pase te darás cuenta de que no ha servido de nada llorar. Las lágrimas se han disfrazado con las gotas, y están muy lejos ya. El sol se ausentó durante mucho tiempo, para averiguar y después dictarte el comienzo, de una nueva y esperada primavera, que se acerca. Algo inconcebible se aproxima. El fruto de tanta paciencia florecerá. Huirá la palabra miedo, y dejará de atacar. Sentirás una satisfacción inconfesable, y tu risa resaltará. Sí, incluso más que aquella vez creíste estremecerte, pero que al fin y al cabo no era verdad. Justo dos días después de tu alegría, el Sr. Reloj se presentará en tu puerta, entregándote las llaves del tiempo, y rogando tu perdón. Jamás se portó bien contigo, ¿verdad? En ese momento demostrarás tu sobrada capacidad para perdonar. Aunque la rabia seguirá intacta, acto seguido la puerta tapiarás. Más tarde, el señorito, avergonzado, traerá el verdadero infinito de la mano, como obsequio para toda la eternidad. La eternidad durará un segundo; el tiempo que tarde todo en volverse a helar.
Esto también ocurrirá. De nuevo, a rastras, llegará el invierno. Para meditar. Para igualar el pensamiento.
(El cascabel y el gnomo observan cada año la misma procesión. Poco a poco se van poniendo de acuerdo, con la mente y mi corazón. Uno canta lo que siente, otro calla y miente. Cada vez harán menos en concreto, y todo en general. Guiados por una espiral que aumenta enredando reciprocidad.)
martes, 2 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)




