-Tranquilo, chico, no tengas miedo...
-No tengo miedo. He visto borrachos muchas veces.
-¿Qué pinta tienen?
-No hay mucho que ver. Bueno, no tanto como ellos parecen creer...¿Cuanto es lo bastante borracho?
-Buena pregunta. Ven aquí, siéntate, te diré cuanto es lo bastante borracho. Bien, lo que aquí se ha planteado, es cuanto es lo bastante borracho... Y la respuesta es que depende de las células del cerebro.
-¿Del...cerebro?
-Así es, Harry, con cada vaso de licor acabas con cientos de esas células, pero eso no importa mucho, por que tenemos millones. Primero mueren las de la tristeza, así que estás sonriente. Luego, mueren las del silencio y todo lo dices en voz alta aunque no haya ninguna razón, pero eso no importa, no importa, por que después mueren las de la estupidez y hablas con inteligencia. Y, por último, las de los recuerdos… Esas son difíciles de matar.
-No tengo miedo. He visto borrachos muchas veces.
-¿Qué pinta tienen?
-No hay mucho que ver. Bueno, no tanto como ellos parecen creer...¿Cuanto es lo bastante borracho?
-Buena pregunta. Ven aquí, siéntate, te diré cuanto es lo bastante borracho. Bien, lo que aquí se ha planteado, es cuanto es lo bastante borracho... Y la respuesta es que depende de las células del cerebro.
-¿Del...cerebro?
-Así es, Harry, con cada vaso de licor acabas con cientos de esas células, pero eso no importa mucho, por que tenemos millones. Primero mueren las de la tristeza, así que estás sonriente. Luego, mueren las del silencio y todo lo dices en voz alta aunque no haya ninguna razón, pero eso no importa, no importa, por que después mueren las de la estupidez y hablas con inteligencia. Y, por último, las de los recuerdos… Esas son difíciles de matar.
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