martes, 18 de mayo de 2010

Después de



- Te dejaré un testamento lleno de lágrimas -
Ella advertía, mientras yo tapaba mis oídos,
a su vez que quería regalarte mis besos
escondiendo mi corazón.

Disfrazar un “no me importa”, resultó fácil
Pero todo acaba pesando,
Mal hice en ir tapiando:
sentidos, fuerza y la razón.

El cielo volvió a erguirse;
Las nubes fueron aclarando
Una pequeña obertura que abre,
La que ayer se estaba cerrando.

Cuando todo pasa, mi vista sigue en el cielo
Nunca dejé de mirarlo.
No por ello mis ojos son azules,
                                                        ni siguen llorando.

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