jueves, 22 de abril de 2010
martes, 20 de abril de 2010
Buenos días, Martes
The only real voyage
of discovery consist
not in seeking new
landscapes, but in having
new eyes.
Marcel Proust
(Loving Anabelle)
lunes, 19 de abril de 2010
Desigualdad
¿Cuántos suspiros te cabrían en la boca, tras fantasear una tarde en el séptimo cielo?
Son pocos, al desconocer los que el futuro está aproximando.
Sin embargo, el destino mengua en cada trance, haciendo que pierdas el rumbo.
Sin amanecer en mis sábanas blancas.
Tú aparecerás en otras caderas: húmedas;
sin escamas y a trompicones.
Desayunando hastíos.
Superviviendo en días que quiere llover y no llueve:
Domingos.
En cambio yo, seguiría trabajando en ilusiones;
Con fantasías.
Desayunando hastíos también.
Desayunando hastíos también.
Pretendiendo innovar el tic-TAC,
sábado, 17 de abril de 2010
Andres Suarez - Marinero
Había mar de fondo,
su vuelo fue el vuelo más dulce
en el cielo.
Bajó la marea,
un largo segundo le roba su
cuerpo.
Nordés desdichado,
le besa la espalda y lo tumba
en la arena.
Se le para el tiempo,
lo que era caricia se vuelve
condena.
Vaivén de memoria.
La vida era un cambio de mar,
una ola, un frío en enero,
subir una falda, salitre en el
pelo.
Cambiaron los vientos.
Se le hizo rutina el dolor, la
mentira,
los pies sin el suelo, la piel sin
el tacto.
Abismo al destierro.
Se doctoró en miradas, en
sonrisas,
en su amante prohibida de
quimera,
en la celda de sus cuatro
paredes,
en cantos de sirenas
engañadas,
en sinfonías en sol menor,
angustia de saraiba llorando
en la ventana,
en cuerpos de mujeres que aún
soñaba.
Del verbo "renunciar a la
esperanza".
Soy marinero,
perdí mi tiempo en alta mar,
no pude hallar otro lugar
para perderme con mis sueños.
Soy marinero con rumbo al sur,
he de soñar con otro mar
adentro,
viajo en paz.
Para este viaje, ya no hay besos.
Me hablaste de las noches en
el mar
que sólo tú podías amar.
Te dió y quitó la vida y muerte.
Me regalaste todo cuanto soy,
que es mucho menos de lo que
hay, en cada arruga de tu frente.
Que, si es que hay dios,
sabrá de amar
lo mismo que has amado tú
a ese pequeño toldo azul,
reflejo de cristal.
Llevo un acordeón para
cantarte.
Llevo la sonrisa puesta.
Llevo las ganas de llorar,
que van y vuelven con la marea.
Llevo una brújula y un credo,
que es tu voz de igual acento.
Me dejo el rezo de los necios
el más dulce de los entierros.
jueves, 1 de abril de 2010
Abril
Es cierto, ya ha llegado. En esta ocasión no puedo decir que me ha pillado a destiempo. Hoy no tengo la excusa perfecta para ponerme a revolver como una loca los armarios, ni tampoco para hacer el boca boca a aquellos sentimientos que ya no están ahí. Porque se han ido, y solo quedan restos de sal y altas dosis de ficción; que en esta primavera se irán del todo para volver a transitar con nitidez.
También tengo que decir que tu has llegado un día antes, te has adelantado instalándote en un interior lleno de polvo, aunque amueblado. No te esperaba tan pronto. Quizás tampoco llegaba a creerme que alguien como tú pudiese brotar entre la tierra, aunque se dieran estas fechas. Pero ya ves, aquí estás, enredada en mi pelo mientras descubro tus raíces agridulces y no me importa despertar, porque sé que aún estarás dormida sobre mis senos, sin que ni siquiera hayas osado inventar mi cama.
Tengo lo que buscabas, y me has encontrado. Solo existe un problema, que no se tardará en resolver. En tus labios leo, los besos que callan las pupilas que te observo; mientras te escondes en las gotas de lluvia que han completado el primer día de Abril.
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